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Escritores polacos a la conquista del mundo

August 13, 2017

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Wielkanoc - Noche de Gloria polaca

 

La Semana Santa, a pesar de ser Polonia y España igualmente países católicos, se celebra sin embargo de manera muy distinta. Y, diciendo esto, no sólo nos referimos a las costumbres relacionadas, sino al espíritu de estas fiestas. Mientras que en España se hace más hincapié en el Jueves y Viernes Santo, en Polonia los días de más peso son el Domingo y Lunes de Pascua.

 

Domingo de Pascua.

El día más importante para los polacos es, sin duda alguna, el Domingo de Pascua (llamado también Domingo de Resurrección o Domingo Santo). Lo celebramos en familia, yendo primero a la misa matutina, después de la que nos sentamos a la mesa para tomar el desayuno más espectacular de todo el año. Y es que los alimentos que vamos a desayunar fueron bendecidos el día anterior. La tradición manda acudir a la iglesia el Sábado Santo con una cesta de mimbre adornada de flores primaverales y ramitas de sauce en flor, llenarla de alimentos: huevos (pisanki), chorizo (kielbasa), pan, figuritas de azúcar, raíz de rábano, pasteles. De allí la tradición de adornar huevos, actividad de la que se encargan los más pequeños de la casa y la que adoran.

 

Existen todo tipo de técnicas de decorar huevos; la más tradicional es la de pintarlos, pero también los podemos adornar con telas, cintas, cocerlos en colorantes, cáscaras de cebolla o remolacha roja y muchas otras técnicas de decoración. Un momento muy emotivo es el de la bendición de la mesa y el de compartir los alimentos deseándose los comensales mutuamente suerte y salud. En los tiempos que corren, cuando cada día tenemos menos tiempo para dedicarlo a los nuestros, ese día adquiere un significado muy especial para pasarlo con familiares y amigos. Es entonces cuando tenemos la oportunidad de disfrutar de largas sobremesas con quienes no lo hayamos hecho desde hace tiempo, deleitándonos con sabrosos platos relacionados con estos días.

Y es que la comida de la Pascua es muy variada, que además cambia de una zona a otra, pero hay platos que no pueden faltar en ninguna casa a lo largo de toda Polonia, como son p.ej.:

 

  • Żurek (sopa de centeno)

  • Kiełbasa (chorizo)

  • Huevos rellenos (de champiñones, de pescado, y otros)

  • ćwikła (remolacha roja con rábano picante)

  • Babka (pastel)

  • Mazurek (pastel)

  • Sernik (tarta de queso)

El Domingo de Pascua, día familiar por excelencia es un día perfecto para jugar. A lo largo de los siglos se han conservados juegos con los huevos pintados, como p.ej.:

  • Jajko o jajko (Huevo contra huevo) - juego en parejas; se necesita un huevo pintado por persona; los jugadores se sientan enfrente de sí; hay que golpear un huevo contra el otro; gana el jugador cuyo huevo no se ha roto.

  • Kto dalej (Quién llegará más lejos) – se necesita un huevo pintado por persona; los jugadores colocan los huevos en la línea de start; a la señal los empujan de manera que llegue lo más lejos posible; gana quien logre la mayor distancia de la meta; el ganador recoge los huevos perdedores.

  • Rzuć pisankę (Tira el huevo) – se necesita un huevo pintado por persona; los jugadores se colocan a 1 m de distancia de sí y tiran los huevos al mismo tiempo; si los cogen, se separan otro metro y vuelven a tirarlos; gana la pareja que se ha separado de sí más que las demás y que no ha roto los huevos.

Lunes <<pasado por agua>>

Lunes de Pascua es en Polonia día festivo (igual que en algunas comunidades autónomas de España) y recibe el nombre de Śmigus Dyngus o también <<lunes salpicado, mojado o rociado>> por la antigua costumbre de rociarse con agua. Esta tradición de origen pagano simboliza el despertar de la naturaleza hacía la vida. De allí que en muchos pueblos del Sur de Polonia los terratenientes rocían los campos con agua bendita para así asegurar una buena cosecha y protegerla de las granizadas. Antes de hacerlo, se santiguan y clavan en la tierra pequeñas cruces hechas con los ramos bendecidos el Domingo de Ramos.

El nombre hace referencia a dos costumbres, cada una de origen diferente, que a lo largo de los años se han fusionado en una. El śmigus consistía en golpear las piernas con ramas de sauce o palmera y salpicarse con agua los unos a los otros, acto que simbolizaba sanación después de una enfermedad o también la purificación al desprenderse de los pecados.

 

Origen del nombre

En eslavo dyngus denominaba a una persona que visitaba a los amigos y familiares en primavera, quien era recibido con una merienda y un obsequio, así como de provisiones de alimentos para el camino. Su visita era acompañada de cantos populares y religiosos. Los visitantes traían suerte, pero si no eran recibidos merecidamente, con bocados exquisitos y huevos, hacían a los señores de la casa travesuras desagradables.

La palabra <<dyngus>> surgió de la alemana "dingen" (= pagar el rescate) que hace referencia a la limosna que se le ofrecía al visitante. Los visitantes pedían limosna en la época de la Semana Santa, la de los Reyes Magos y en la del <<chodzenie z niedźwiedziem>> (paseo con el oso) que se celebraba en la parte de Silesia alrededor de Opole durante el último día del carnaval.

 

Curiosidades

Hasta el siglo XV dyngus y śmigus eran costumbres separadas. Con el tiempo se confluyeron en una sola y no se distinguía la una de la otra. El término śmigus-dyngus apareció por primera vez en el año 1958 en el Diccionario de la lengua polaca (equivalente al de la RAE) de Stanisław Szober. Benedykt Chmielowski cita en su obra, la enciclopedia <<Nowe Ateny>> (Nueva Atenas), que el śmigus ya se había practicado en la tierra polaca alrededor del año 750, es decir, mucho antes de que Polonia aceptara el cristianismo como religión oficial. El rey Władysław Jagiełło II. describe que después de bañarse en el barril tapaba su cuerpo con ramas de sauce. Cabe señalar que la Iglesia consideraba el baño un pecado, de allí que intentó a lo largo de los siglos acabar con el śmigus, pero no lo logró y entonces lo asimiló a su calendario festivo. En la costumbre de golpear con ramas se encuentra la analogía con la fiesta romana Luperkalia. La semejanza es de tipo muy prehistórico, aunque no se puede descartar que esta costumbre hubiera llegado a Polonia a principios de la creación del estado polaco junto con los sacerdotes y monjes procedentes de Italia. La acción del rocío era más importante para las mujeres jóvenes pues la chica no rociada o golpeada (con las ramas), según la popular creencia, se quedaría soltera. En cuanto a las chicas que sí habían sido objeto del agua y las ramas el lunes tenían derecho a la revancha al día siguiente.

 

Escrito por Marta Jasiñska

Fuente: recopilación de artículos 

Reservados todos los derechos sobre el texto

 

 

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